2 Corintios 5, 7
Vivimos sostenidos por la fe.
En las alegrías de la vida,
cuando nos despertamos gozosos,
cuando nos brota la sonrisa,
cuando nos sentimos plenos.
En los momentos de fragilidad,
cuando nos falta el ánimo,
cuando escasean las fuerzas,
cuando se nubla la esperanza.
En las horas buenas y en las otras,
cuando andamos a paso firme y seguro,
cuando caminamos a tientas,
cuando nos quedamos inmóviles,
o cuando vamos para atrás.
A lo largo de la aventura de la vida, Señor,
vivimos sostenidos por la fe.
Porque tu amor de Padre nos contiene,
porque tu amor, Jesús, nos llama y nos libera,
porque tu amor, Espíritu Santo, nos anima y fortalece.
En Dios tengo puesta mi confianza,
Él me sostiene y en Él me afirmo para vivir,
quiero compartir con otros esta experiencia
que llena de alegría mi corazón
y alimenta mi vocación por darlo a conocer.
– Gracias, mi Dios por el don de la fe –
– Marcelo A. Murúa
