Acerca de BuenasNuevas

Recursos para vivir y anunciar el Evangelio en el siglo XXI

Marcelo A. Murúa con una Biblia

Marcelo A. Murúa

Soy Marcelo A. Murúa, catequista, laico, papá de cuatro hijos —Guadalupe, Tatiana, Esteban y Bernardo— y agradecido abuelo de dos pequeños nietos, Alex y Ariana. Comparto la vida con Marcela, la fe con mi comunidad de lectura orante todos los martes y resido en la ciudad de Bariloche, al sur de Argentina, en la Patagonia.

El Dios de la Vida ha puesto en mi camino muchas, muchas personas que sembraron la fe en mi corazón y la hicieron crecer con su testimonio, sus gestos y sus palabras. Muchas también me ayudaron a descubrir mi vocación de catequista y formador, y me acompañaron con su ejemplo y entrega al Evangelio de Jesús, al Reino y a la Iglesia. Son muchos los nombres que atesoro, mi mamá, mis primeros catequistas, mis formadores en la juventud, mis amigas y amigos en la pasión por la Catequesis en Argentina y numerosos países de toda América. Mujeres, hombres, jóvenes, mayores, laicas y laicos, religiosas y religiosos, sacerdotes y varios obispos, a todos ellos y a cada uno mi afecto y gratitud.

El servicio a la Catequesis me ha llevado a casi todos los países de América y a España para proyectos de formación. He aprendido mucho de miles de catequistas sencillos de grandes ciudades y pequeños pueblos rurales. Integro SCALA, la Sociedad de Catequetas Latinoamericanos y la comunidad del ISCA, Instituto Superior de Catequesis de Argentina.

Vivo con alegría el llamado a ser catequista y hacer resonar la Palabra que otros hicieron resonar en mi corazón. Palabra que es luz para mis pasos y antorcha de mi camino (Sal. 119, 105).

BuenasNuevas, desde 1997

BuenasNuevas nació en diciembre del año 1997 cuando internet estaba comenzando. Durante años fue uno de los sitios católicos más visitados y ayudó a muchos a vivir su fe y a compartirla con los demás.

Ahora, desde el 30 de septiembre de 2026 se renueva totalmente y reabre sus puertas. He elegido este día para su reapertura porque recordamos a San Jerónimo, un apasionado de la Palabra de Dios, que tradujo la Biblia al idioma del pueblo sencillo (vulgus) de los primeros siglos del imperio romano, la famosa Vúlgata (traducción al latín, el idioma que hablaba la gente en esos tiempos).

Reconozco en San Jerónimo un gran inspirador para la misión de todo catequista, llevar la Palabra que es Jesús, al corazón de la gente, en el lenguaje de la gente en cada tiempo.

Lleno de gozo alabo al Dios de la Vida que ha inspirado la renovación y actualización del sitio, para ser un remanso donde puedas encontrarlo, tomar fuerzas, animar tu servicio catequístico o evangelizador y llevar con entusiasmo, creatividad y buen ánimo la alegría del Evangelio que nos invita a vivir como discípulas y discípulos de Jesús, con la guía de su Espíritu.

Que María, la pedagoga del Evangelio, nos anime a hacer lo que Él nos diga.

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Puedes escribirme a correo@buenasnuevas.com