Lucas 19, 5-6
Cuando llegó Jesús al lugar, miró hacia arriba y le dijo: «Zaqueo, baja en seguida, pues hoy tengo que quedarme en tu casa.» Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría.
Me consagro a ti, Señor,
y me pongo en tu presencia,
al preparar mis encuentros de catequesis
y antes de iniciarlos.
Prepara mi corazón y mi mente
para acompañar a otros
en el camino de la fe.
Junto a mi grupo de catequesis
quiero ir hacia tu encuentro,
para hacer del corazón de todos
la casa que te reciba con brazos abiertos.
Ayúdame a generar
la alegría profunda
fruto de reconocer tu mirada
y experimentar tu abrazo,
que acoge nuestra vida
y nos recibe tal como somos.
Quiero ser catequista del encuentro,
de Jesús con mis catequizandos,
por eso, necesito cada día,
abrir la puerta de mi interioridad
para recibirte, Señor y estar contigo.
Quiero ser catequista del encuentro,
recuérdame, Señor, empezar por casa.
– Quédate conmigo, Señor, te abro mi corazón –
– Marcelo A. Murúa
