Hechos 1, 8
Recibirán la fuerza del Espíritu Santo cuando venga sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaría y hasta los extremos de la tierra.
Ven, Espíritu Santo,
anima nuestra vocación de catequistas;
ven, Espíritu Santo,
envía tu luz para guiar nuestra misión de catequistas;
ven, Espíritu Santo,
danos los dones necesarios para hacer fecunda la Catequesis;
ven, Espíritu Santo,
danos tu paz para conservar nuestro corazón fiel a tu Palabra.
Ven, Espíritu Santo,
con tu fuerza y parresía sopla en nuestras vidas:
el don de la humildad,
para seguir siempre nuestra formación permanente;
el don de la empatía,
para acercarnos y acompañar a nuestros catequizandos;
el don de la creatividad,
para mantener la frescura y vitalidad del Evangelio;
el don de la comunión,
para aprender a trabajar en comunidad y en equipo;
el don de lenguas,
para comunicar la fe con lenguaje narrativo, de la belleza, digital;
el don de la coherencia,
para vivir y enseñar la fe con la vida como testigos.
Ven, Espíritu Santo,
renueva cada día todo nuestro ser
para ser hoy en el mundo, catequistas de Jesús.
– Sopla, Santo Espíritu, sopla en nuestro corazón –
– Marcelo A. Murúa
