Marcos 16, 15
Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación.
En salida misionera,
para anunciar con mi vida,
mis acciones y mi palabra,
quiero, Señor, vivir con plenitud
mi vocación de catequista.
Me llamaste por mi nombre
para seguir tus pasos
y me diste una tarea
que da alegría a mis días:
ser catequista.
Por eso, Señor,
comienzo mi jornada
invocando al Espíritu Santo,
para que me inspire,
me guíe y me acompañe,
para vivir con fidelidad
mi ministerio al servicio
de la comunidad cristiana.
Quiero llegar con la Buena Noticia
de tu amor que salva, libera, perdona,
y abraza a todas las personas,
sin distinciones ni prejuicios,
afirmando con fe:
Jesucristo es el Señor,
el Dios de la Vida,
compasivo, misericordioso,
lleno de ternura y siempre fiel.
Él tiene una palabra bondadosa para ti.
– Envíame, Señor, para anunciarte, para ser testigo –
– Marcelo A. Murúa
