Mt 7, 7-8
Pidan y se les dará; busquen y hallarán;
llamen y se les abrirá la puerta.
Porque el que pide, recibe;
el que busca, encuentra;
y se abrirá la puerta al que llama.
Llamé al Señor
y me escuchó.
Atendió mis necesidades
y respondió con creces a mi pedido.
Señor, Dios de la Vida,
ayúdanos a esperar más en Ti.
Tú siempre tiendes tu mano
y ayudas a quien te pide
de corazón confiado en ti.
Te presento hoy, Padre,
mis necesidades personales y familiares,
también las de mi comunidad y mi país.
Tú eres generoso, y escuchas.
Que se haga, Señor, tu Voluntad.
Ilumina mi día, Señor,
Te ofrezco la vida, hecha oración.
– Marcelo A. Murúa
