Mt 6, 25-26
Por eso yo les digo: No anden preocupados por su vida con problemas de alimentos, ni por su cuerpo con problemas de ropa. ¿No es más importante la vida que el alimento y más valioso el cuerpo que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, no guardan alimentos en graneros, y sin embargo el Padre del Cielo, el Padre de ustedes, las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que las aves?
¡Qué grande es tu amor, Señor!
Tú nos cuidas
con la ternura de una madre
preocupada por el bien
de sus hijas e hijos.
Cada día nos regalas la vida,
y con cariño velas por nosotros.
En los tiempos de dolor o enfermedad,
permaneces a nuestro lado sin descanso.
Tu amor es grande, Señor,
por eso te alabamos y damos gracias.
Protégenos, Dios Bueno,
en tus manos ofrecemos nuestras vidas.
Ilumina mi día, Señor,
Te ofrezco la vida, hecha oración.
– Marcelo A. Murúa
