Rom 15, 13
Que el Dios de toda esperanza los colme de gozo y paz en el camino de la fe y haga crecer en ustedes la esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Espíritu Santo,
renueva cada día
mi misión de catequista
para que pueda ser,
con la fuerza de tu presencia,
profeta de esperanza.
Ante las adversidades y conflictos
que sepa, Señor, anunciar con decisión
la esperanza de tu cercanía
que nos permite superar las dificultades de la vida.
Ante la enfermedad y el dolor
sostén mi fe, Señor, para acompañar
a quienes sufren y transmitir tu consuelo,
esperanza firme que ayuda a transitar las oscuridades de la vida.
Ante los desafíos y retos
alienta mi corazón, Señor, para ofrecer
la esperanza que fortalece
para afrontar lo nuevo con la guía de tu Espíritu.
Ante la pérdida de sentido y la tristeza,
lléname de tu gozo, Señor, para transmitir
la esperanza de un camino que se abre
para renovar la alegría de tu gracia salvadora.
Ayúdanos, Espíritu Santo,
a ser catequistas de la esperanza de Jesús,
para iniciar en un camino de vida cristiana
que guíe a la paz interior, al reencuentro con uno mismo,
a experimentar el amor de Dios que sana, libera,
y promueve para confiar que Él siempre puede,
hacer nuevas todas las cosas.
– Firmes en la Esperanza, porque conocimos tu Amor –
– Marcelo A. Murúa
