Ef 4, 2-3
Sean humildes, amables, comprensivos,
y sopórtense unos a otros con amor.
Mantengan entre ustedes lazos de paz
y permanezcan unidos en el mismo espíritu.
Al comenzar mi jornada,
te pido, Señor, que me acompañes
y me ayudes a vivir
con humildad y sencillez.
Hazme comprensivo con los demás,
enséñame a escuchar
a los que me rodean.
A tratar bien a todos,
con ternura y con bondad.
Dame tu aliento para construir
lazos de paz y fraternidad,
en mi familia, en mi trabajo,
en mi grupo de amigos.
Ilumina mi día, Señor,
Te ofrezco la vida, hecha oración.
– Marcelo A. Murúa
