Biblia / Textos bíblicos dramatizados

Las bienaventuranzas: el programa de Jesús

Todos los Santos, Ciclo A
1 de noviembre de 2026

por Marcelo A. Murúa y Enzo Giustozzi

Evangelio

Mateo 5, 1-12a

Actitudes para participar del Reino

Jesús, el maestro
Relator - Lo seguía un gentío inmenso de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y del
otro lado del Jordán.
Jesús, al ver toda aquella muchedumbre, subió al monte. Se sentó y sus discípulos se reunieron a su alrededor. Entonces comenzó a hablar y les enseñaba diciendo:.

Anuncia el Reino de Dios1 de noviembre de 2026
Jesús - Felices los que tienen el espíritu del pobre, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Felices los que lloran, porque recibirán consuelo.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los compasivos, porque obtendrán misericordia.
Felices los de corazón limpio, porque verán a Dios .
Felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios .
Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando por causa mía los insulten, los persigan y les levanten toda clase de calumnias. Alégrense y muéstrense contentos, porque será grande la recompensa que recibirán en el cielo. Pues bien saben que así persiguieron a los profetas que vivieron antes de ustedes.

Guía pastoral con adultos y jóvenes

Guía pastoral con adultos y jóvenes

1) Realizar la dramatización del relato. El texto es un monólogo de Jesús pero resulta interesante para dramatizar. Los personajes son los discípulos y Jesús. Los títulos de cada escena se pueden leer o no.

2) Organizar a los participantes en grupos de tres o cuatro personas. El animador introduce y ubica el texto. En los grupitos, conversar informalmente, durante cinco minutos, a partir de la pregunta:

– ¿Qué palabras/hechos del relato me impactaron (o recuerdo) más? ¿Por qué?

3) El animador/catequista/sacerdote que está coordinando el trabajo grupal propone estas otras consignas a los grupos:

– Entre todos los participantes del grupo reconstruir el texto (volver a contarlo, intentando recuperar todos los detalles)

– ¿En dónde se encuentra Jesús? ¿A quiénes habla?

– ¿Quiénes son los preferidos en el Reino de Dios?

– ¿Qué actitudes de vida suponen las bienaventuranzas?

– Recordar momentos de la vida de Jesús en las que él mismo haya vivido con este espíritu de las bienaventuranzas. Compartir los momentos que recordemos y señalar con qué bienaventuranza los relacionamos.

– ¿Qué aprendemos en este relato?

4) El animador invita a poner en común la reflexión de cada grupo.  Centrar la reflexión en reflexionar las actitudes que Jesús propone para participar del Reino. ¿Cómo podemos llevar a nuestra vida práctica el espíritu de las bienaventuranzas?

5) El animador invita a cada participante a decir en voz alta algo que se haya aprendido en este relato:

– Apliquemos a nuestra vida cotidiana el mensaje del texto.

6) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.

– Jesús nos anuncia el Reino a través de las bienaventuranzas.

Oración final

Felices los que viven como Jesús enseña.
Felices los pobres
y los que tienen espíritu de pobre
para compartir y dar su vida, sus dones, sus bienes.
Felices los que sufren
y los que comparten el sufrimiento
acompañando y consolando a los demás.
Felices los que tienen hambre
y los que trabajan solidariamente
para hacer un mundo sin pobreza y sin exclusión.
Felices los que trabajan por la paz.
los que son buscan la justicia,
los que viven la compasión,
los que esperan con paciencia histórica,
los que siguiendo los pasos de Jesús Maestro
buscan hacer de sus vidas un granito de arena
en la construcción del Reino.
Felices cuando por ser fiel a Dios
y a su Proyecto de Vida y de Justicia,
aparezcan los conflictos, la soledad,
las calumnias…
porque así lo trataron a Jesús
y a todos los que vivieron como El.
El Señor es nuestra fuerza,
nuestra esperanza, nuestro sostén.
– Que así sea –

Marcelo A. Murúa

1) Realizar la dramatización del relato. El texto es un monólogo de Jesús pero resulta interesante para dramatizar. Los personajes son los discípulos y Jesús. Los títulos de cada escena se pueden leer o no.

2) Organizar a los participantes en grupos de tres o cuatro personas. El animador introduce y ubica el texto. En los grupitos, conversar informalmente, durante cinco minutos, a partir de la pregunta:

– ¿Qué palabras/hechos del relato me impactaron (o recuerdo) más? ¿Por qué?

3) El animador/catequista/sacerdote que está coordinando el trabajo grupal propone estas otras consignas a los grupos:

– Entre todos los participantes del grupo reconstruir el texto (volver a contarlo, intentando recuperar todos los detalles)

– ¿En dónde se encuentra Jesús? ¿A quiénes habla?

– ¿Quiénes son los preferidos en el Reino de Dios?

– ¿Qué actitudes de vida suponen las bienaventuranzas?

– Recordar momentos de la vida de Jesús en las que él mismo haya vivido con este espíritu de las bienaventuranzas. Compartir los momentos que recordemos y señalar con qué bienaventuranza los relacionamos.

– ¿Qué aprendemos en este relato?

4) El animador invita a poner en común la reflexión de cada grupo.  Centrar la reflexión en reflexionar las actitudes que Jesús propone para participar del Reino. ¿Cómo podemos llevar a nuestra vida práctica el espíritu de las bienaventuranzas?

5) El animador invita a cada participante a decir en voz alta algo que se haya aprendido en este relato:

– Apliquemos a nuestra vida cotidiana el mensaje del texto.

6) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.

– Jesús nos anuncia el Reino a través de las bienaventuranzas.

Oración final

Felices los que viven como Jesús enseña.
Felices los pobres
y los que tienen espíritu de pobre
para compartir y dar su vida, sus dones, sus bienes.
Felices los que sufren
y los que comparten el sufrimiento
acompañando y consolando a los demás.
Felices los que tienen hambre
y los que trabajan solidariamente
para hacer un mundo sin pobreza y sin exclusión.
Felices los que trabajan por la paz.
los que son buscan la justicia,
los que viven la compasión,
los que esperan con paciencia histórica,
los que siguiendo los pasos de Jesús Maestro
buscan hacer de sus vidas un granito de arena
en la construcción del Reino.
Felices cuando por ser fiel a Dios
y a su Proyecto de Vida y de Justicia,
aparezcan los conflictos, la soledad,
las calumnias…
porque así lo trataron a Jesús
y a todos los que vivieron como El.
El Señor es nuestra fuerza,
nuestra esperanza, nuestro sostén.
– Que así sea –

Marcelo A. Murúa

Guía pastoral con niños

Guía pastoral con niños

1) Realizar la dramatización.

2) Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas:

– ¿Qué acabamos de escuchar? ¿Qué enseña Jesús en este relato?

3) Centrar la reflexión en descubrir las actitudes que Jesús enseña para participar del Reino.

– ¿Dónde está Jesús? ¿Qué hace? ¿Quiénes lo escuchan?

– ¿Qué enseña?

– ¿Qué actitudes de vida propone Jesús para ser feliz?

– ¿Cómo vivió Jesús estas actitudes? Recordar momentos de su vida que podamos relacionar con cada bienaventuranza.

– ¿Qué aprendemos en este relato?

El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando para que hablen en voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va orientando para compartir la importancia de vivir las actitudes que Jesús enseña. Intentar orientar hacia propuestas concretas.

4) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.

– Las bienaventuranzas nos enseñan a vivir como Jesús quiere.

Oración final

Felices todos los que se animan
a vivir como Jesús enseña.
Ayudando a los más pobres,
atendiendo al que sufre,
compartiendo con el que necesita.
Cuando somos compasivos,
cuando buscamos la justicia,
cuando tratamos de vivir en paz,
cuando somos pacientes y buenos con todos…
Somos felices,
porque sentimos a Dios en nuestro corazón.
¡Animo y a vivir como Jesús!
– Que así sea –

Marcelo A. Murúa

1) Realizar la dramatización.

2) Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas:

– ¿Qué acabamos de escuchar? ¿Qué enseña Jesús en este relato?

3) Centrar la reflexión en descubrir las actitudes que Jesús enseña para participar del Reino.

– ¿Dónde está Jesús? ¿Qué hace? ¿Quiénes lo escuchan?

– ¿Qué enseña?

– ¿Qué actitudes de vida propone Jesús para ser feliz?

– ¿Cómo vivió Jesús estas actitudes? Recordar momentos de su vida que podamos relacionar con cada bienaventuranza.

– ¿Qué aprendemos en este relato?

El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando para que hablen en voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va orientando para compartir la importancia de vivir las actitudes que Jesús enseña. Intentar orientar hacia propuestas concretas.

4) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.

– Las bienaventuranzas nos enseñan a vivir como Jesús quiere.

Oración final

Felices todos los que se animan
a vivir como Jesús enseña.
Ayudando a los más pobres,
atendiendo al que sufre,
compartiendo con el que necesita.
Cuando somos compasivos,
cuando buscamos la justicia,
cuando tratamos de vivir en paz,
cuando somos pacientes y buenos con todos…
Somos felices,
porque sentimos a Dios en nuestro corazón.
¡Animo y a vivir como Jesús!
– Que así sea –

Marcelo A. Murúa

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