Biblia / Textos bíblicos dramatizados

La parábola de los viñadores asesinos

Domingo 27 del Tiempo Ordinario, Ciclo A
4 de octubre de 2026

por Marcelo A. Murúa y Enzo Giustozzi

Evangelio

Mateo 21, 33-43

Si no se convierten, Dios les va a sacar el Reino, y se lo va a dar otros que den fruto.

Jesús quiere moverles el piso a los jefes, para que se conviertan
Relator - Jesús les dijo a los jefes y dirigentes del pueblo:
Jesús - « Escuchen [esta] otra parábola: Había un hombre que tenía campos, y plantó una viña; le hizo un alambrado alrededor, cavó un lagar [para exprimirle la uva] levantó una torre para vigilarla y después se la alquiló a unos viñadores; y él se fue de viaje.

En lugar de pagar lo justo, maltratan a los enviados
Jesús - Cuando llegó el tiempo en que los racimos estaban maduros, mandó a sus servidores a buscar la uva que le tocaba él. Pero los viñadores agarraron a los sirvientes y a uno le pegaron, a otro lo mataron, y al tercero lo corrieron a pedradas [y cascotazos].
Entonces el dueño mandó a muchos más servidores que los de la primera vez, pero los maltrataron igual que a los otros.

“Cuando vean a mi hijo, les va a dar vergüenza y se van achicar...”
Jesús - Al fin, les mandó a su propio hijo, pensando:
- "Bueno, cuando vean a mi hijo [les va a dar vergüenza y] lo van a respetar."
Pero cuando lo vieron [venir], los viñadores decían entre ellos:
- "¡Este es el [hijo, el] heredero: vamos, lo matamos, y nos quedamos con la viña!"
Y lo agarraron, lo sacaron afuera de la viña, y lo mataron.

Los jefes se condenan a ellos mismos
Jesús - “A ver, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué les parece que va a hacer con esos viñadores [asesinos]?”
Relator - Y ellos le contestaron:
Jesús - «Y, seguro que a esos canallas los va a destruir, y le va a dar la viña a otros, que le paguen a su debido tiempo.»

Ustedes son esos viñadores asesinos
Relator - Y Jesús agregó:
Jesús - ¿Nunca escucharon eso de la Biblia, que dice: “La piedra que los constructores querían tirar [por inútil], esa misma resultó ser la piedra angular [, la más importante]; eso es lo que hizo Dios y es increíble para nuestros ojos”?
Por eso yo les digo que el Reino de Dios, a ustedes se lo van a sacar; y se lo van a dar a un pueblo que le va a hacer dar frutos.”

Guía pastoral con adultos y jóvenes

Guía pastoral con adultos y jóvenes

1) Realizar la dramatización de la parábola. Tener en cuenta la selección de los personajes (Jesús, jefes) y haber realizado un par de prácticas previas. Los títulos de cada escena se pueden leer o no.

2) Organizar a los participantes en grupos de tres o cuatro personas. El animador introduce y ubica el texto. En los grupitos, conversar informalmente, durante cinco minutos, a partir de la pregunta:

-¿Qué palabras/actitudes de Jesús me impactaron (o recuerdo) más? ¿Por qué?

3) El animador/catequista/sacerdote que está coordinando el trabajo grupal propone estas otras consignas a los grupos:

– Entre todos los participantes del grupo reconstruir el texto (volver a contarlo, intentando recuperar todos los detalles)

– ¿A quiénes se dirigía Jesús al pronunciar esta parábola? ¿Qué actitud tenían estos grupos con la práctica y la predicación de Jesús?

– ¿Qué representa la viña, el dueño, los enviados y el hijo? ¿Cómo había sido la historia de los enviados anteriores a Jesús (por ejemplo los profetas)? – ¿Cuál es el mensaje de esta parábola?

– ¿Qué podemos cambiar en nuestra vida después de escuchar esta palabra?

4) El animador invita a poner en común la reflexión de cada grupo.  Centrar la reflexión en el llamado a la conversión es para todos. ¿A qué nos compromete esta parábola?

5) El animador invita a cada participante a decir en voz alta algo que se haya aprendido en este relato:

– Apliquemos a nuestra vida cotidiana el mensaje del texto.

6) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.

– Ayúdanos a convertirnos.

Oración final

Padre,
muéstranos tus caminos.
Queremos cambiar
pero no es fácil.
Ayúdanos a dejar nuestras seguridades,
condúcenos por huellas de conversión.
Que pongamos en tí
nuestra fortaleza y confianza,
para aprender a discernir cómo vivir
tu proyecto en nuestros días.
– Que así sea –

Marcelo A. Murúa

1) Realizar la dramatización de la parábola. Tener en cuenta la selección de los personajes (Jesús, jefes) y haber realizado un par de prácticas previas. Los títulos de cada escena se pueden leer o no.

2) Organizar a los participantes en grupos de tres o cuatro personas. El animador introduce y ubica el texto. En los grupitos, conversar informalmente, durante cinco minutos, a partir de la pregunta:

-¿Qué palabras/actitudes de Jesús me impactaron (o recuerdo) más? ¿Por qué?

3) El animador/catequista/sacerdote que está coordinando el trabajo grupal propone estas otras consignas a los grupos:

– Entre todos los participantes del grupo reconstruir el texto (volver a contarlo, intentando recuperar todos los detalles)

– ¿A quiénes se dirigía Jesús al pronunciar esta parábola? ¿Qué actitud tenían estos grupos con la práctica y la predicación de Jesús?

– ¿Qué representa la viña, el dueño, los enviados y el hijo? ¿Cómo había sido la historia de los enviados anteriores a Jesús (por ejemplo los profetas)? – ¿Cuál es el mensaje de esta parábola?

– ¿Qué podemos cambiar en nuestra vida después de escuchar esta palabra?

4) El animador invita a poner en común la reflexión de cada grupo.  Centrar la reflexión en el llamado a la conversión es para todos. ¿A qué nos compromete esta parábola?

5) El animador invita a cada participante a decir en voz alta algo que se haya aprendido en este relato:

– Apliquemos a nuestra vida cotidiana el mensaje del texto.

6) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.

– Ayúdanos a convertirnos.

Oración final

Padre,
muéstranos tus caminos.
Queremos cambiar
pero no es fácil.
Ayúdanos a dejar nuestras seguridades,
condúcenos por huellas de conversión.
Que pongamos en tí
nuestra fortaleza y confianza,
para aprender a discernir cómo vivir
tu proyecto en nuestros días.
– Que así sea –

Marcelo A. Murúa

Guía pastoral con niños

Guía pastoral con niños

1) Realizar la dramatización.

2) Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas:

– ¿Qué acabamos de escuchar? ¿De qué habla Jesús? ¿Cómo es el cuento que relata?

3) Centrar la reflexión en descubrir  cómo es la conversión que Jesús nos enseña.

– ¿Con quiénes habla Jesús?

– En el cuento que relata Jesús, ¿qué es una viñá? ¿Qué sucede con el dueño de la viá y sus empleados? ¿Cómo reciben a  los enviados dueño? ?Y a su hijo?

El animador o catequista explica a quiénes representan cada uno de los personajes.

– ¿Recibimos siempre a Jesús o a veces lo rechazamos? ¿Cuándo nos pasa esto último? ¿Cómo podemos evitarlo?

El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando para que hablen en voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va orientando para compartir la importancia de recibir con disponibilidad a Jesús en nuestra vida. Intentar orientar hacia propuestas concretas.

4) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.

– Jesús quiere llegar hasta nosotros.

Oración final

Abre mi corazón, Señor,
para recibirte.
Quédate en mi corazón,
para llenarme de tí.
Quiero ser mejor persona
y vivir tus enseñanzas.
Dame fuerzas para lograrlo
todos los días
y en todas partes.
– Que así sea –

Marcelo A. Murúa

1) Realizar la dramatización.

2) Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas:

– ¿Qué acabamos de escuchar? ¿De qué habla Jesús? ¿Cómo es el cuento que relata?

3) Centrar la reflexión en descubrir  cómo es la conversión que Jesús nos enseña.

– ¿Con quiénes habla Jesús?

– En el cuento que relata Jesús, ¿qué es una viñá? ¿Qué sucede con el dueño de la viá y sus empleados? ¿Cómo reciben a  los enviados dueño? ?Y a su hijo?

El animador o catequista explica a quiénes representan cada uno de los personajes.

– ¿Recibimos siempre a Jesús o a veces lo rechazamos? ¿Cuándo nos pasa esto último? ¿Cómo podemos evitarlo?

El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando para que hablen en voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va orientando para compartir la importancia de recibir con disponibilidad a Jesús en nuestra vida. Intentar orientar hacia propuestas concretas.

4) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.

– Jesús quiere llegar hasta nosotros.

Oración final

Abre mi corazón, Señor,
para recibirte.
Quédate en mi corazón,
para llenarme de tí.
Quiero ser mejor persona
y vivir tus enseñanzas.
Dame fuerzas para lograrlo
todos los días
y en todas partes.
– Que así sea –

Marcelo A. Murúa

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