Sir 14, 20-21
Feliz el que se dedica a la sabiduría y puede responder al que lo interroga; que hace suyos los caminos de la sabiduría y profundiza sus secretos.
Señor,
quiero conocerte más
para poder anunciarte con fidelidad.
Ayúdame a buscar tu Palabra
para ahondar mi experiencia de fe,
y aprender a comunicarte mejor.
Quiero dedicar mi vida a ser catequista,
para llevar a otros al encuentro contigo,
a descubrir tu amor salvador
y empezar un camino de vida cristiana
siguiendo tus enseñanzas.
Me doy cuenta de que necesito profundizar:
crecer en mi fe, para experimentar tu misterio;
fundamentar mi fe, para poder dar razones y responder;
compartir mi fe, para aprender a acompañar más de cerca;
y hacer creativa mi fe, para llegar al corazón de los demás.
Enséñame, Jesús Maestro,
a buscar la sabiduría de la fe,
dedicar tiempo a la oración, a la actualización permanente,
a compartir con otros catequistas, a celebrar tu misterio,
a crecer en humanidad, para una formación integral
de mi vida de catequista.
Quiero recorrer, guiado por el Espíritu,
los caminos de la sabiduría,
que en la Palabra revelada
nos acercan a Jesús
para profundizar nuestra experiencia,
personal y comunitaria,
para poder servir en la Catequesis
como puente entre el Señor
y tantos que hoy buscan su amor sin conocerlo.
Dame un corazón de catequista
sediento de tu sabiduría, Señor.
– Soy feliz al anunciarte, ayúdame a crecer –
– Marcelo A. Murúa
