Ex 34, 6
Yavé, Yavé es un Dios misericordioso y clemente,
tardo a la cólera y rico en amor y en fidelidad.
Dios Amor,
cierro mis ojos al descansar,
para contemplar tu rostro.
Tú eres el Dios Fiel
que camina cerca nuestro,
que nos acompaña siempre,
que nos cuida y nos guarda,
que nos perdona y libera,
que nos ama con todo el corazón.
Gracias por la jornada, Señor,
renueva mis fuerzas,
mi esperanza, mi corazón.
– Marcelo A. Murúa