por Marcelo A. Murúa y Enzo Giustozzi
Ya que fuiste fiel en lo poco, vas a compartir la alegría de tu Señor.
Nuestro Señor nos dio mucho a todos, pero cada uno tiene su capacidad
Relator - Jesús les dijo a los discípulos esta parábola:
Jesús - «El Reino de Dios es también como un hombre que antes de irse de viaje, llamó a sus tres empleados y les dio plata. A uno le dio cinco talentos [que es muchísimo dinero], a otro le dio dos [que también es mucho dinero], y al tercero le dio un talento [que es también bastante dinero]; a cada uno le dio según la capacidad que tenía; y después se fue de viaje.
Lo que Dios nos dio, tenemos que administrarlo nosotros.
Jesús - En seguida, el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y ganó otros cinco. Lo mismo hizo el que recibió dos, y se ganó otros dos.
Pero el que recibió un talento, hizo un pozo y enterró el dinero de su patrón.
Dos trabajaron, arriesgaron y ganaron más.
Jesús - Después de mucho tiempo, el patrón volvió y empezó a arreglar las cuentas con los tres. Pasó [primero] el que había recibido cinco talentos, le presentó los otros cinco [que había ganado haciendo negocios], y le dijo:
- "Patrón, Usted me dio cinco talentos: bueno, aquí hay otros cinco que gané yo [haciendo negocios]."
- "Muy bien, - le dijo el patrón- ha sido usted un buen empleado leal [y de confianza] ; y ya que fue fiel en lo poco, le voy a encargar [cosas] mucho más [importantes; ahora] entre nomás a compartir la alegría [de mi fiesta]."
Después llegó el que había recibido dos talentos y le dijo:
- "Patrón, Ud. me dio dos talentos: aquí están los otros dos que gané yo."
- "Muy bien, ha sido usted un buen empleado leal [y de confianza] ; y ya que fue fiel en lo poco, le voy a encargar [cosas] mucho más [importantes; ahora] entre nomás a compartir la alegría [de mi fiesta]."
el tercero fue a lo seguro, y enterró su talento...
Jesús - Al fin, llegó el que había recibido un talento.
- "Mire, patrón, -le dijo-, yo sé bien que Ud es un hombre duro, que cosecha donde no sembró y junta donde no desparramó. Fue por eso que tuve miedo [de arriesgar] y entonces fui y enterré el talento: ¡aquí tiene lo que es suyo!" Pero el patrón le retrucó:
... pero el patrón se enojó por su mezquindad ...
Jesús - "¡Pero qué mal empleado y qué haragán [me resultó este] ! ¿Asi que yo cosecho donde no sembré y junto donde no puse, no? Pero por eso, hombre, tendrías que haber puesto el dinero en el banco, por lo menos; así, a mi vuelta, hubiera cobrado aunque más no sea los intereses!
... y –como dice el refrán– ‘a seguro lo llevaron preso...’
Jesús - ¡A ver, a este sáquenle el talento que tiene y se lo dan al que tiene diez, [qué embromar] porque al que tiene [y produce], se le va a dar y va a tener más todavía; pero al que mezquina y no produce, a ése: se le va a sacar hasta lo poco que tiene.
- Y además échenlo: ¡fuera de acá! ¡A la oscuridad y al frío, pedazo de inútil! Ahí verás lo que es llorar y desesperarse."
1) Realizar la dramatización del relato. Tener en cuenta que este texto es un monólogo de Jesús, se puede hacer una lectura y una dramatización de la escena entre el patrón y los empleados. Es importante haber realizado un par de prácticas previas para coordinar el relato con las escenas. Los títulos de cada escena se pueden leer o no.
2) Organizar a los participantes en grupos de tres o cuatro personas. El animador introduce y ubica el texto. En los grupitos, conversar informalmente, durante cinco minutos, a partir de la pregunta:
– ¿Qué palabras/actitudes de Jesús me impactaron (o recuerdo) más? ¿Por qué?
3) El animador/catequista/sacerdote que está coordinando el trabajo grupal propone estas otras consignas a los grupos:
– Entre todos los participantes del grupo reconstruir el texto (volver a contarlo, intentando recuperar todos los detalles)
– ¿Cuál es el tema del relato? ¿Cómo empieza a hablar Jesús? (la parábola explica una característica relacionada con el Reino de Dios).
– ¿Qué otras parábolas del Reino recordamos? Nombrarlas solamente.
– ¿Por qué Jesús hablaba en parábolas?
– ¿Qué representan los talentos, en esta parábola? (Explicar cómo un talento era una cantidad enorme de dinero. El sentido de la comparación está en descubrir la enorme cantidad de dones que el Señor nos da).
– ¿Cómo actúan los tres servidores? ¿Qué actitudes destaca el patrón a su regreso? ¿Qué actitudes reprocha?
– ¿Cómo podemos comparar esta parábola con nuestra vida?
– ¿Qué mensaje nos brinda esta parábola?
4) El animador invita a poner en común la reflexión de cada grupo. Centrar la reflexión en la importancia de compartir los dones que recibimos. ¿A qué me compromete reconocer los dones y talentos que Dios me ha regalado?
5) El animador invita a cada participante a decir en voz alta algo que se haya aprendido en este relato:
– Apliquemos a nuestra vida cotidiana el mensaje del texto.
6) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– Hemos recibido muchos dones, y son para compartir con los demás.
Padre,
danos generosidad y entrega.
Muéstranos el camino del servicio,
ayúdanos a vivir en don permanente.
Que nuestra vida
sea un canto solidario,
expresado en gestos, actitudes y hechos
de amor concreto a los demás.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
1) Realizar la dramatización del relato. Tener en cuenta que este texto es un monólogo de Jesús, se puede hacer una lectura y una dramatización de la escena entre el patrón y los empleados. Es importante haber realizado un par de prácticas previas para coordinar el relato con las escenas. Los títulos de cada escena se pueden leer o no.
2) Organizar a los participantes en grupos de tres o cuatro personas. El animador introduce y ubica el texto. En los grupitos, conversar informalmente, durante cinco minutos, a partir de la pregunta:
– ¿Qué palabras/actitudes de Jesús me impactaron (o recuerdo) más? ¿Por qué?
3) El animador/catequista/sacerdote que está coordinando el trabajo grupal propone estas otras consignas a los grupos:
– Entre todos los participantes del grupo reconstruir el texto (volver a contarlo, intentando recuperar todos los detalles)
– ¿Cuál es el tema del relato? ¿Cómo empieza a hablar Jesús? (la parábola explica una característica relacionada con el Reino de Dios).
– ¿Qué otras parábolas del Reino recordamos? Nombrarlas solamente.
– ¿Por qué Jesús hablaba en parábolas?
– ¿Qué representan los talentos, en esta parábola? (Explicar cómo un talento era una cantidad enorme de dinero. El sentido de la comparación está en descubrir la enorme cantidad de dones que el Señor nos da).
– ¿Cómo actúan los tres servidores? ¿Qué actitudes destaca el patrón a su regreso? ¿Qué actitudes reprocha?
– ¿Cómo podemos comparar esta parábola con nuestra vida?
– ¿Qué mensaje nos brinda esta parábola?
4) El animador invita a poner en común la reflexión de cada grupo. Centrar la reflexión en la importancia de compartir los dones que recibimos. ¿A qué me compromete reconocer los dones y talentos que Dios me ha regalado?
5) El animador invita a cada participante a decir en voz alta algo que se haya aprendido en este relato:
– Apliquemos a nuestra vida cotidiana el mensaje del texto.
6) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– Hemos recibido muchos dones, y son para compartir con los demás.
Padre,
danos generosidad y entrega.
Muéstranos el camino del servicio,
ayúdanos a vivir en don permanente.
Que nuestra vida
sea un canto solidario,
expresado en gestos, actitudes y hechos
de amor concreto a los demás.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
1) Realizar la dramatización.
2) Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas:
– ¿Qué acabamos de escuchar? ¿De qué habla Jesús?
3) Centrar la reflexión en descubrir y reconocer con alegría los dones que el Señor nos regala para compartir con los demás.
– ¿Qué es una parábola? Recordamos otras parábolas. Nombrarlas. (El catequista-animador explica por qué Jesús hablaba en parábolas).
– ¿Quiénes son los personajes de la parábola?
– ¿Qué sucede en el relato de la parábola? ¿Qué recibe cada empleado?
– ¿Qué diferencias señala el patrón entre los empleados?
– ¿Qué actitudes le producen alegría? ¿Cuáles le producen tristeza?
– ¿Qué aprendemos de esta parábola?
– Pensar un minuto en los dones que hemos recibido del Señor (hacer silencio durante un minuto). ¿Cómo los compartimos con los demás? (otro minuto de silencio luego de la pregunta).
El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando para que hablen en voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va orientando para compartir la importancia de compartir los dones que recibimos. Intentar orientar hacia propuestas concretas.
4) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– Jesús nos enseña a compartir lo que hemos recibido.
Jesús, amigo bueno,
enséñanos a compartir
lo bueno que hemos recibido.
Cada uno tiene muchos dones
que son un regalo de tu amor.
Ayúdanos a descubrir
y alegrarnos con los dones que nos has dado.
Y, por sobre todas las cosas,
ayúdanos a ofrecer nuestros dones
para todos los que nos rodean.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
1) Realizar la dramatización.
2) Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas:
– ¿Qué acabamos de escuchar? ¿De qué habla Jesús?
3) Centrar la reflexión en descubrir y reconocer con alegría los dones que el Señor nos regala para compartir con los demás.
– ¿Qué es una parábola? Recordamos otras parábolas. Nombrarlas. (El catequista-animador explica por qué Jesús hablaba en parábolas).
– ¿Quiénes son los personajes de la parábola?
– ¿Qué sucede en el relato de la parábola? ¿Qué recibe cada empleado?
– ¿Qué diferencias señala el patrón entre los empleados?
– ¿Qué actitudes le producen alegría? ¿Cuáles le producen tristeza?
– ¿Qué aprendemos de esta parábola?
– Pensar un minuto en los dones que hemos recibido del Señor (hacer silencio durante un minuto). ¿Cómo los compartimos con los demás? (otro minuto de silencio luego de la pregunta).
El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando para que hablen en voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va orientando para compartir la importancia de compartir los dones que recibimos. Intentar orientar hacia propuestas concretas.
4) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– Jesús nos enseña a compartir lo que hemos recibido.
Jesús, amigo bueno,
enséñanos a compartir
lo bueno que hemos recibido.
Cada uno tiene muchos dones
que son un regalo de tu amor.
Ayúdanos a descubrir
y alegrarnos con los dones que nos has dado.
Y, por sobre todas las cosas,
ayúdanos a ofrecer nuestros dones
para todos los que nos rodean.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
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