Is 25, 1
Yavé, tú eres mi Dios, yo te saludo y celebro tu Nombre, pues hiciste maravillas, obras que venían desde mucho antes, que no podían faltar.
Cantaré a mi Dios al despertar
porque El hizo maravillas.
Sus manos compasivas nos abrazan,
su Palabra nos consuela y fortalece,
su Voluntad conduce la historia.
Contemplo el amanecer y brota mi alegría,
tu gracias me acompaña un nuevo día.
Te alabamos Señor unidos
a toda la creación cada mañana.
Gracias por la jornada, Señor,
renueva mis fuerzas,
mi esperanza, mi corazón.
– Marcelo A. Murúa