Oseas 6, 3
Empeñémonos en conocer a Yavé. Su venida es tan cierta como la de la aurora, y su intervención, tan repentina como la llegada del día. Llegará como la lluvia, como el aguacero que riega la tierra.
Dios Fiel,
te saludo al comenzar mi día,
seguro que estás aquí a mi lado,
antes que despertara,
abrigándome con tu aliento.
prepárame para mis actividades,
dame fuerzas, buen humor y alegría.
Ilumina mi día, Señor,
Te ofrezco la vida, hecha oración.
– Marcelo A. Murúa