Catequesis / De catequista a catequista

Acercamiento a un posible perfil

Grupo de niños y adolescentes acompañado por catequistas laicas dentro de una capilla.

Ser catequista y no trabajar de catequista como dice el papa Francisco, demanda el cultivo de algunas características, ciertos rasgos, algunas habilidades para que la tarea encomendada vaya mucho más allá que una simple enseñanza de contenidos porque la catequesis no es una clase de religión, es un espacio de Encuentro con Jesús, Hijo de Dios, hermano nuestro, guía y alimento espiritual que le da sentido a ser cristiano que significa ser su discípulo, seguidor para ser luego apóstol, testigo.

Se necesitan catequistas…

  1. En relación con su persona:
  • Ha de tener un fuerte sentido eclesial.
  • Debe ser alguien que se conoce y acepte a sí mismo, que conoce su lugar en la familia y en la comunidad a la cual pertenece, lo mismo que las capacidades propias con las que puede servir a los demás.
  • Debe tener el equilibrio suficiente para aceptar con serenidad sus propios aciertos y errores.
  • Ser capaz de escuchar, dialogar y trabajar en equipo.
  • Ser responsable, perseverante, constante y amar los valores de la lealtad, la sinceridad, la honestidad y la valentía.
  • Ser capaz de juzgar críticamente los acontecimientos.
  • Tener espíritu de superación, optimismo y alegría.
  1. En relación con la iglesia
  • Tener una fe profunda y clara identidad cristiana y eclesial
  • Amar a la Iglesia, así como ella es en su misterio y en sus expresiones humanas.
  • Tener conocimiento de la Palabra de Dios y del magisterio que tienen relación con su ministerio.
  • Ser una persona de fe auténtica, de asidua participación en los sacramentos y sensible a las diversas maneras en que la gente de su comunidad expresa la fe, todo esto en coherencia con su espiritualidad propia.
  • Acoger con generosidad las orientaciones diocesanas y parroquiales sobre la catequesis.
  1. En relación con la catequesis
  • Acoger el llamado interior para dedicarse a la catequesis, viviendo con espíritu de sacrificio y generosidad todas sus exigencias.
  • Conocer qué es la catequesis y cuál es el mensaje que comunica.
  • Tener la suficiente disponibilidad de tiempo especialmente para su formación.
  • Que se sienta miembro activo y responsable dentro del grupo de catequistas. (CELAM p. 177-178)

El Directorio para la catequesis engloba los rasgos así: el catequista es maestro y mistagogo que introduce al misterio de Dios, llamado a comunicar la verdad sobre el hombre y su vocación suprema; es un acompañante y educador de los que le confía la Iglesia, es un experto en el arte de acompañar y tiene habilidades educativas. (DC 113b-c)

Momento de reflexión

  1. ¿Qué ámbito le parece que necesita fortalecer como catequista?
  2. ¿Encuentra diferencias entre un profesor de religión y un catequista?
  3. ¿Por qué es importante la formación para ser catequista?

Referencias bibliográficas

  1. CELAM, 2005, Testigos y servidores de la Palabra. Bogotá.
  2. Directorio para la Catequesis. 2020
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