1 Juan 4, 7-8
Queridos míos, amémonos unos a otros,
porque el amor viene de Dios.
Todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.
El que no ama no ha conocido a Dios,
pues Dios es amor.
Haz de mí, Señor,
un instrumento de tu amor.
Que donde vaya y donde esté
sea capaz de amar y dar todo de mí.
Que cada día intente y pueda
ofrecer algo del amor que recibimos de ti,
como don para dar con gratuidad.
Que comparta con generosidad
los dones y bendiciones que he recibido.
Que lleve una palabra y un gesto de bondad
a todos los que encuentre en mi camino.
Que cada día aprenda a amar más,
guiado por tu Espíritu en mi corazón.
Ilumina mi día, Señor,
Te ofrezco la vida, hecha oración.
– Marcelo A. Murúa
