1 Juan 1, 5
Este es el mensaje que hemos recibido de él
y que les anunciamos a ustedes:
que Dios es luz y que en él no hay tinieblas.
Ilumina mi caminar, buen Jesús,
para no desviarme de tu sendero,
y seguir sólo tus pasos.
Con la luz de tu presencia,
que acerca tu misterio de amor en mi corazón.
Con la luz de tus palabras,
que me ayudan a discernir en mi vida.
Con la luz de tus acciones,
que me muestran el camino del bien.
Con la luz de tu mirada en mis ojos,
que me invitan a vivir agradecido,
para que, iluminado por ti,
pueda vivir con alegría
la fraternidad con los demás.
Ilumina mi día, Señor,
Te ofrezco la vida, hecha oración.
– Marcelo A. Murúa
