por Marcelo A. Murúa y Enzo Giustozzi
El Rey se sentará en su trono y “seremos juzgado en el amor”
Cuando llegue el juicio definitivo, se sabrá quién es quién
Relator - Jesús les dijo a sus discípulos:
Jesús - «Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria y todos los ángeles con él, se sentará en su trono de gloria y todas las naciones se reunirán de lante de él, y él los va a separar como un pastor separa ovejas y carneros, y va a poner a las ovejas a la derecha y a los carneros a su izquierda.
Vengan, amigos míos, porque me ayudaron en cada pobre que socorrieron.
Jesús - Entonces el Rey les va a decir a los de la derecha: “Vengan, ustedes, bendecidos por mi Padre Dios, ustedes van a recibir el Reino que Dios preparó para ustedes desde que hizo el mundo. Porque yo tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; yo tuve sed, y me dieron agua; era forastero, y me ofrecieron su casa; estaba desnudo, y me vistieron; estuve enfermo, y me cuidaron; estuve preso, y me fueron a visitar."
Entonces los buenos le contestarán: "Pero,Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, y te dimos de comer; o con sed, y te dimos agua? ¿Cuándo te vimos como extranjero, y te ofrecimos nuestra casa; o desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y te cuidamos?"
Y el Rey les contestará: "Yo les aseguro que cada vez que hicieron algo de eso por cualquiera de mis hermanitos más pobrecitos, me lo hicieron a mi."
¡Fuera de aquí! Ustedes nunca ayudaron a ningún pobre, tampoco me ayudaron a mi…
Jesús - Después les dirá a los de la izquierda: "¡Fuera de aquí, malditos; váyanse al fuego eterno preparado para el diablo y sus ayudantes! Porque yo tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron agua; era forastero, y no me dieron alojamiento en su casa; estaba desnudo [y muerto de frío], y no me vistieron; estuve enfermo y preso, y no me fueron a visitar."
Entonces, estos también le van a preguntar: "Pero, Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, forastero o desnudo, enfermo o preso, y no te ayudamos?"
Y él les va a contestar: "Yo les aseguro que cada vez que no hicieron nada por cualquiera de mis hermanitos más pobrecitos, me abandonaron a mi."
Entoces éstos van a ir al castigo eterno [del infierno], y los buenos a la Vida eterna [del cielo].”
1) Realizar la dramatización del relato. Tener en cuenta que este texto es un monólogo de Jesús. Se puede hacer una lectura y una dramatización de la escena entre el Señor, en el juicio, y dos grupos de personas. Es importante haber realizado un par de prácticas previas para coordinar el relato con las escenas. Los títulos de cada escena se pueden leer o no.
2) Organizar a los participantes en grupos de tres o cuatro personas. El animador introduce y ubica el texto. En los grupitos, conversar informalmente, durante cinco minutos, a partir de la pregunta:
– ¿Qué palabras/actitudes de Jesús me impactaron (o recuerdo) más? ¿Por qué?
3) El animador/catequista/sacerdote que está coordinando el trabajo grupal propone estas otras consignas a los grupos:
– Entre todos los participantes del grupo reconstruir el texto (volver a contarlo, intentando recuperar todos los detalles)
– ¿Cuál es el tema del relato? ¿De qué habla Jesús?
– ¿Por qué Jesús hablaba en parábolas?
– ¿En dónde pone el acento Jesús? ¿Qué es lo que verdaderamente importa en la vida? ¿Cuáles son las acciones que Jesús señala?
– Si el texto se hubiese escrito en nuestro tiempo, ¿cuáles serían las situaciones señaladas por Jesús?
– ¿Qué mensaje nos brinda esta parábola?
4) El animador invita a poner en común la reflexión de cada grupo. Centrar la reflexión en para alcanzar la vida con Dios hay que vivir la solidaridad concreta. ¿A qué me compromete reconocer a Jesús presente entre los más pobres y olvidados?
5) El animador invita a cada participante a decir en voz alta algo que se haya aprendido en este relato:
– Apliquemos a nuestra vida cotidiana el mensaje del texto.
6) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– El amor y la solidaridad son la expresión de nuestra verdadera fe.
Jesús,
ayúdanos a vivir la solidaridad.
En nuestros días hay muchos
desnudos, sedientos, hambrientos,
forasteros,enfermos y presos.
Ayúdanos a ver tu rostro en el que sufre.
Conviértenos,
para que nos preocupemos
de los demás
y no vivamos indiferentes,
Porque todos somos hermanos
y nuestro Padre quiere
justicia y libertad para todos.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
1) Realizar la dramatización del relato. Tener en cuenta que este texto es un monólogo de Jesús. Se puede hacer una lectura y una dramatización de la escena entre el Señor, en el juicio, y dos grupos de personas. Es importante haber realizado un par de prácticas previas para coordinar el relato con las escenas. Los títulos de cada escena se pueden leer o no.
2) Organizar a los participantes en grupos de tres o cuatro personas. El animador introduce y ubica el texto. En los grupitos, conversar informalmente, durante cinco minutos, a partir de la pregunta:
– ¿Qué palabras/actitudes de Jesús me impactaron (o recuerdo) más? ¿Por qué?
3) El animador/catequista/sacerdote que está coordinando el trabajo grupal propone estas otras consignas a los grupos:
– Entre todos los participantes del grupo reconstruir el texto (volver a contarlo, intentando recuperar todos los detalles)
– ¿Cuál es el tema del relato? ¿De qué habla Jesús?
– ¿Por qué Jesús hablaba en parábolas?
– ¿En dónde pone el acento Jesús? ¿Qué es lo que verdaderamente importa en la vida? ¿Cuáles son las acciones que Jesús señala?
– Si el texto se hubiese escrito en nuestro tiempo, ¿cuáles serían las situaciones señaladas por Jesús?
– ¿Qué mensaje nos brinda esta parábola?
4) El animador invita a poner en común la reflexión de cada grupo. Centrar la reflexión en para alcanzar la vida con Dios hay que vivir la solidaridad concreta. ¿A qué me compromete reconocer a Jesús presente entre los más pobres y olvidados?
5) El animador invita a cada participante a decir en voz alta algo que se haya aprendido en este relato:
– Apliquemos a nuestra vida cotidiana el mensaje del texto.
6) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– El amor y la solidaridad son la expresión de nuestra verdadera fe.
Jesús,
ayúdanos a vivir la solidaridad.
En nuestros días hay muchos
desnudos, sedientos, hambrientos,
forasteros,enfermos y presos.
Ayúdanos a ver tu rostro en el que sufre.
Conviértenos,
para que nos preocupemos
de los demás
y no vivamos indiferentes,
Porque todos somos hermanos
y nuestro Padre quiere
justicia y libertad para todos.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
1) Realizar la dramatización.
2) Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas:
– ¿Qué acabamos de escuchar? ¿De qué habla Jesús?
3) Centrar la reflexión en descubrir que Jesús está presente en los que sufren y desde allí nos llama a vivir el amor.
– ¿Qué es una parábola? Recordamos otras parábolas. Nombrarlas. (El catequista-animador explica por qué Jesús hablaba en parábolas).
– ¿Qué sucede en el relato de la parábola? ¿Qué grupos se nombran?
– ¿Qué dice Jesús de cada grupo?
– ¿Cuál es su promesa? ¿Cómo hay que vivir para alcanzarla?
– ¿Qué aprendemos de esta parábola?
El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando para que hablen en voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va orientando para compartir la importancia de vivir solidariamente. Intentar orientar hacia propuestas concretas.
4) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– Jesús nos enseña a vivir el amor ayudando a los más pobres.
Jesús, amigo bueno,
enséñanos a ser solidarios.
A preocuparnos por el que sufre,
por el que tiene hambre,
por el que no tiene trabajo o salud.
Ayúdanos a no vivir indiferentes
y a ofrecer con amor lo que tenemos.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
1) Realizar la dramatización.
2) Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas:
– ¿Qué acabamos de escuchar? ¿De qué habla Jesús?
3) Centrar la reflexión en descubrir que Jesús está presente en los que sufren y desde allí nos llama a vivir el amor.
– ¿Qué es una parábola? Recordamos otras parábolas. Nombrarlas. (El catequista-animador explica por qué Jesús hablaba en parábolas).
– ¿Qué sucede en el relato de la parábola? ¿Qué grupos se nombran?
– ¿Qué dice Jesús de cada grupo?
– ¿Cuál es su promesa? ¿Cómo hay que vivir para alcanzarla?
– ¿Qué aprendemos de esta parábola?
El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando para que hablen en voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va orientando para compartir la importancia de vivir solidariamente. Intentar orientar hacia propuestas concretas.
4) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– Jesús nos enseña a vivir el amor ayudando a los más pobres.
Jesús, amigo bueno,
enséñanos a ser solidarios.
A preocuparnos por el que sufre,
por el que tiene hambre,
por el que no tiene trabajo o salud.
Ayúdanos a no vivir indiferentes
y a ofrecer con amor lo que tenemos.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
Comparte este artículo