1 Juan 1, 5
Este es el mensaje que hemos recibido de él y que les anunciamos a ustedes:que Dios es luz y que en él no hay tinieblas.
Lo que hemos visto y oído,
lo que han palpado nuestras manos,
lo que el mismo Dios ha hecho en nuestras vidas,
en la creación y en la historia,
es lo que proclama nuestra vocación catequista.
Dios es Luz que ilumina nuestra existencia,
que disipa nuestras sombras y temores,
que nos abriga y cobija en nuestras soledades,
que nos consuela y levanta en la enfermedad y dificultades.
Somos catequistas testigos de Jesús
luz que revela el amor de Dios para todos
y nos invita a permanecer junto a El.
Somos catequistas testigos de Jesús
luz que nos salva con su Cruz redentora
y nos propone seguir su camino.
Somos catequistas testigos de Jesús
luz que quiere llegar a toda la humanidad y la creación,
para hacer una Casa común en la fraternidad.
Queremos ser catequistas que lleven tu luz, Señor
– Marcelo A. Murúa