Filipenses 2, 5
Tengan ustedes los mismos sentimientos de Cristo Jesús.
Ayúdame a ser catequista humilde,
con los sentimientos de Jesús,
para vivir con sencillez
y transmitir la fe siendo cercano a todos.
Ayúdame a ser catequista servidor,
con los sentimientos de Jesús,
para vivir atento a las necesidades de los otros
e iniciar en la fe con el ejemplo y la entrega.
Ayúdame a ser catequista misericordioso,
con los sentimientos de Jesús,
para vivir la compasión con todos
y educar en la fe para aprender a ser solidarios.
Ayúdame a ser catequista dócil al Espíritu,
con los sentimientos de Jesús,
para vivir buscando la Voluntad de Dios en oración
y enseñar en la fe el silencio, la escucha, la contemplación.
Ayúdame a ser catequista en salida,
con los sentimientos de Jesús,
para vivir aprojimándome a los demás
y acompañar en la fe a quienes están más lejos, al costado de la vida.
En mi corazón, Señor, los sentimientos de Jesús
– Marcelo A. Murúa