Is 42, 10
¡Cántenle a Yavé un nuevo canto,
que lo alaben hasta los extremos del mundo!
Alabado seas Dios de la Vida
y la Esperanza,
todos los días amanezco
y te doy gracias.
Gracias por mi vida, por mi familia,
gracias por mis amigas y amigos,
gracias por tu presencia en la creación,
por descubrirte cercano,
siempre a nuestro lado.
Ilumina mi día, Señor,
Te ofrezco la vida, hecha oración.
– Marcelo A. Murúa