Nos pides ir a los otros,
salir de nuestras comodidades,
afrontar los riesgos
de la intemperie,
para vivir en estado de misión.
«Vayan» es tu mandato,
para anunciar el Reino
y su presencia.
Para ser signos de Evangelio
y hermanos de todos.
«Vayan» es tu enseñanza,
abriendo camino
para el paso del sembrador,
adelante tuyo,
eco y mensaje del que va a venir
porque ya está-con-nosotros.
«Vayan» es tu ejemplo,
de dos en dos,
caminada compartida,
vivencia comunitaria,
testimonio fraterno,
aprendiendo juntos.
«Vayan» aunque sean pocos,
porque el Reino es levadura,
y somos llamados
a ser fermento en la masa...
aporte sencillo y humilde,
«humus» que fertilice y renueve.
«Vayan», atentos y preparados,
habrá conflicto y dificultad,
presencia de la cruz,
que es garantía
de seguimiento fiel.
«Si quieres seguirme...»
«Vayan»
en sencillez real,
empobrecidos por el Reino
para vivir
sin aferrarse
y aprender a confiar,
Dios está,
provee,
cuida y
protege
sólo Dios basta.
«Vayan», nos invitas,
mirando al corazón
y descubriéndonos
que podemos,
si nos animamos…
si nos unimos…
si nos des-instalamos
de nuestras seguridades
para vivir, como tú,
en estado de misión.
– Marcelo A. Murúa
