1 Tes 5, 16-18
Estén siempre alegres, oren sin cesar
y den gracias a Dios en toda ocasión;
ésta es, por voluntad de Dios,
su vocación de cristianos.
Gracias, Señor,
por este nuevo día,
por la salud y la vida,
por la familia y el trabajo,
por los amigos y conocidos,
por la creación que nos cobija,
porque estás con nosotros
y nos alientas a vivir
como hermanas y hermanos
construyendo entre todos
un mundo nuevo, fraterno y en paz.
Cada día, todos los días,
te alabo y te doy gracias, Señor.
Ilumina mi día, Señor,
Te ofrezco la vida, hecha oración.
– Marcelo A. Murúa
