Ef 4, 31-32
“Arranquen de raíz de entre ustedes disgustos, arrebatos, enojos, gritos, ofensas y toda clase de maldad. Más bien sean buenos y comprensivos unos con otros, perdonándose mutuamente, como Dios los perdonó en Cristo.”
Señor, ayúdame a revisar
la manera en que trato
y me comporto con los demás.
Ayúdame a cambiar
toda actitud soberbia, agresiva,
peleadora, vengativa y ofensiva.
Sin ti, Señor, no puedo hacerlo;
contigo, Señor, sé que puedo cambiar.
Ayúdame a ser bueno y comprensivo,
a estar dispuesto al perdón y a perdonar.
Que viva siempre según tu ejemplo,
ayúdame a lograrlo, mi buen Dios.
Gracias por la jornada, Señor,
renueva mis fuerzas,
mi esperanza, mi corazón.
– Marcelo A. Murúa
