Jesús, mi buen amigo,
te quiero pedir hoy
por todos los niños
que viven en la calle,
que están solos,
abandonados,
desprotegidos.
Sin un papá o una mamá
que los cuide y los quiera.
Ayúdame a descubrir tu rostro
en cada niño que sufre
y enséñame a ser solidario,
porque puedo y quiero ayudar.
Que no viva indiferente.
Dame fuerzas para vivir
un amor grande como el tuyo.
Que no me quede
en palabras,
como le pasa
a tantos adultos.
Enséñame a amar de verdad.
– Marcelo A. Murúa
Muchos chicos y chicas viven sin familia, en la calle…
Ayudarlos es la mejor manera de amar de verdad.