Por las veces que no soy generoso
y no comparto con los demás.
Por las veces que ofendo a los otros,
con palabras o mentiras.
Por las veces que no escucho a mis padres
y creo sabérmelas todas.
Por las veces que peleo
con mis hermanos y amigos.
Por las veces que no cumplo
con mis trabajos, tareas y estudio.
Por las veces que me olvido de ti.
Porque no escucho tu voz muy adentro mío
que siempre me avisa
cuando estoy por hacer
algo que no está bien.
Perdóname, Señor, y dame una nueva oportunidad
para vivir
como tú nos enseñas.
¡Que así sea, Señor!
– Marcelo A. Murúa
¿Tienes cosas por las que pedirle perdón a Dios?
Ofrécele tu arrepentimiento y prepárate para la Reconciliación.