Cada día estoy más grande
y eso me pone feliz y contento.
Estoy creciendo,
estoy más alto,
más grande.
Ayúdame a crecer
también en el corazón.
Que cada día sea más bueno,
que tu amor me llene por adentro
hasta que contagie a los que me rodean.
Ayúdame a crecer
en sabiduría, en oración,
en solidaridad, en buen humor,
en entrega a los demás.
Cuídame mucho,
como cuidaste
a tu hijo Jesús
cuando crecía.
Hazme parecido a él,
con sus mismos sentimientos y actitudes.
Que crezca
como un buen hijo tuyo
en la fe, la esperanza
y sobre todo en el amor.
– Marcelo A. Murúa
¿Qué le pedirías a Jesús
para crecer y vivir cada día más parecido a Él?