Ef 4, 24
Revístanse, pues, del hombre nuevo,
el hombre según Dios que él crea
en la verdadera justicia y santidad.
Quiero ser hombre nuevo, Jesús.
Para vivir mi fe en plenitud,
amando como tú nos enseñaste.
Tener un corazón dispuesto
para escuchar a todos.
Tener las manos abiertas
para ayudar a todos.
Tener una palabra amable
para dar consuelo y aliento.
En cada gesto y actitud de este día,
te pido, Señor, que pueda
vivir como hombre nuevo.
Ilumina mi día, Señor,
Te ofrezco la vida, hecha oración.
– Marcelo A. Murúa
