Heb 13, 15
Ofrezcamos a Dios en todo tiempo, por medio de Jesús, el sacrificio de alabanza, que consiste en celebrar su Nombre.
Te alabamos, Jesús,
porque tú eres la Luz
que nos ilumina.
Te alabamos, Jesús,
porque tú eres el Camino,
la Verdad y la Vida.
Te alabamos, Jesús,
porque tú eres el Pan
que nos alimenta.
Te alabamos, Jesús,
porque tú eres el Buen Pastor
que nos protege y nos cuida.
Te alabamos, Jesús,
y cuando cae el día te decimos:
Gloria a Jesús, Dios de la Vida.
Gracias por la jornada, Señor,
renueva mis fuerzas,
mi esperanza, mi corazón.
– Marcelo A. Murúa
