Ef 6, 10
Por lo demás, fortalézcanse en el Señor
con su energía y su fuerza.
Te saludo, mi buen Dios,
por las mañanas,
para darte gracias
y pedir tu bendición
y tu fuerza.
Reconozco mi fragilidad,
a veces, Señor, siento mis límites,
y en ti, encuentro mi seguridad.
Ven a mí, ven a nosotros,
irradia tu luz y tu calor,
para que fortalecidos y animados
por tu presencia, vivamos cada día
haciendo un mundo de hermanos.
Ilumina mi día, Señor,
Te ofrezco la vida, hecha oración.
– Marcelo A. Murúa
