Querido Dios:
estamos todos juntos
para pedirte por nuestra familia.
Ayúdanos a querernos siempre más,
a perdonarnos
y a saber ayudar,
a escuchar al otro
y a tratarlo con cariño.
También te queremos pedir
por todos los niños
que no tienen un hogar,
por los que andan por la calle,
solos y abandonados.
Ayúdanos a preocuparnos por ellos,
y a no olvidarnos
ni a ser indiferentes.
Junto al pesebre
queremos ofrecerte
lo mejor de nosotros
para construir
un mundo mejor.
Te damos nuestro corazón
para que Jesús
nazca en nosotros
y lo llevemos a los demás.
– Marcelo A. Murúa
En el pesebre está el niño Dios,
pídele por tu familia, por tus amigos, por los demás.