Mc 6, 30-31
Al volver los apóstoles a donde estaba Jesús, le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Jesús les dijo: «Vámonos aparte, a un lugar retirado, y descansarán un poco.»
Como llevaste a los apóstoles
a descansar y a orar contigo,
Señor, toma mi mano
y condúceme a tu encuentro.
Necesito hablar contigo,
permanecer en silencio
en tu Presencia,
disfrutar tu compañía.
Meditar en mis cosas
y escuchar tus consejos.
Señor, te ofrezco mi descanso;
ven a mi encuentro,
muéstrame tu Rostro.
Gracias por la jornada, Señor,
renueva mis fuerzas,
mi esperanza, mi corazón.
– Marcelo A. Murúa
