por Marcelo A. Murúa y Enzo Giustozzi
Al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios.
Los fariseos quieren agarrarlo a Jesús en alguna, quieren hacerle pisar el palito (caer en la trampa)
Relator - Entonces los fariseos hicieron un complot para ver si lo podían agarrar a Jesús en alguna palabra [que decía]. Y le mandaron a algunos de los de ellos, junto con otros del partido de Herodes, y le dijeron:
Cuando alguien te alaba mucho, te quiere enganchar en algo...
Fariseos - «Maestro, nosotros sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios en serio, sin achicarte delante de nadie, porque no te preocupas por la categoría de la gente. A ver, qué te parece: ¿Está permitido pagarle el impuesto al César [, el emperador de Roma,] o no?».
Jesús fue bueno con los pobres y humildes, pero no con los hipócritas y los tramposos
Relator - Pero Jesús sabía que tenían mala intención, entonces les dijo:
Jesús -«¡Manga de hipócritas! ¿Por qué me hacen trampa? A ver, muéstrenme la moneda con que pagan el impuesto.»
La moneda del impuesto era extranjera, y el idioma también...
Relator - Ellos le presentaron un moneda romana. Y él les preguntó:
Jesús - «[A ver, díganme]¿De quién es esta cara, y esta inscripción [en qué idioma está]?»
Relator - Le contestaron:
Fariseos - «[Es la cara y el idioma] Del Emperador de Roma.»
Jesús los deja pagando, y de paso nos enseña a no mezclar los tantos
Relator - Jesús entonces les dijo:
Jesús - «Bueno, entonces, habrá que darle al emperador lo que es del emperador, y a Dios, lo que es de Dios.»
1) Realizar la dramatización de la parábola. Tener en cuenta la selección de los personajes (Jesús, fariseos, relator) y haber realizado un par de prácticas previas. Los títulos de cada escena se pueden leer o no.
2) Organizar a los participantes en grupos de tres o cuatro personas. El animador introduce y ubica el texto. En los grupitos, conversar informalmente, durante cinco minutos, a partir de la pregunta:
– ¿Qué palabras/actitudes de Jesús me impactaron (o recuerdo) más? ¿Por qué?
3) El animador/catequista/sacerdote que está coordinando el trabajo grupal propone estas otras consignas a los grupos:
– Entre todos los participantes del grupo reconstruir el texto (volver a contarlo, intentando recuperar todos los detalles)
– ¿Quiénes eran los fariseos? ¿Cómo era su relación con Jesús? ¿Por qué?
– ¿Quién era Herodes? ¿Quiénes gobernaban Palestina en aquellos años?
– ¿Por qué los fariseos le presentan esta trampa a Jesús? ¿Qué respuesta esperaban?
– ¿Cómo responde Jesús? ¿Por qué los desconcierta la respuesta de Jesús?
– ¿Qué mensaje nos brinda este relato? ¿Lo político, lo económico, puede estar al margen o por encima de Dios?
4) El animador invita a poner en común la reflexión de cada grupo. Centrar la reflexión en la importancia de reconocer a Dios sobre todas las cosas. ¿En qué cosas de mi vida me hace pensar este relato?
5) El animador invita a cada participante a decir en voz alta algo que se haya aprendido en este relato:
– Apliquemos a nuestra vida cotidiana el mensaje del texto.
6) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– Tu eres el Señor de la Vida.
Dios Bueno,
que no olvidemos que eres el Señor.
El Señor de la Historia,
el Señor de la Creación,
el Señor de la Vida.
Tu nos guías para construir el Reino.
Ayúdanos a tener en cuenta
tus ideales, tus propuestas,
tus valores y esperanzas.
Para ser fieles a tu Proyecto.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
1) Realizar la dramatización de la parábola. Tener en cuenta la selección de los personajes (Jesús, fariseos, relator) y haber realizado un par de prácticas previas. Los títulos de cada escena se pueden leer o no.
2) Organizar a los participantes en grupos de tres o cuatro personas. El animador introduce y ubica el texto. En los grupitos, conversar informalmente, durante cinco minutos, a partir de la pregunta:
– ¿Qué palabras/actitudes de Jesús me impactaron (o recuerdo) más? ¿Por qué?
3) El animador/catequista/sacerdote que está coordinando el trabajo grupal propone estas otras consignas a los grupos:
– Entre todos los participantes del grupo reconstruir el texto (volver a contarlo, intentando recuperar todos los detalles)
– ¿Quiénes eran los fariseos? ¿Cómo era su relación con Jesús? ¿Por qué?
– ¿Quién era Herodes? ¿Quiénes gobernaban Palestina en aquellos años?
– ¿Por qué los fariseos le presentan esta trampa a Jesús? ¿Qué respuesta esperaban?
– ¿Cómo responde Jesús? ¿Por qué los desconcierta la respuesta de Jesús?
– ¿Qué mensaje nos brinda este relato? ¿Lo político, lo económico, puede estar al margen o por encima de Dios?
4) El animador invita a poner en común la reflexión de cada grupo. Centrar la reflexión en la importancia de reconocer a Dios sobre todas las cosas. ¿En qué cosas de mi vida me hace pensar este relato?
5) El animador invita a cada participante a decir en voz alta algo que se haya aprendido en este relato:
– Apliquemos a nuestra vida cotidiana el mensaje del texto.
6) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– Tu eres el Señor de la Vida.
Dios Bueno,
que no olvidemos que eres el Señor.
El Señor de la Historia,
el Señor de la Creación,
el Señor de la Vida.
Tu nos guías para construir el Reino.
Ayúdanos a tener en cuenta
tus ideales, tus propuestas,
tus valores y esperanzas.
Para ser fieles a tu Proyecto.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
1) Realizar la dramatización.
2) Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas:
– ¿Qué acabamos de escuchar? ¿De qué habla Jesús? ¿Cómo es la situación que se relata?
3) Centrar la reflexión en descubrir que Dios es lo más importante. (Atención: este texto implica algunas explicaciones del catequista o animador que esté trabajando con los niños, en torno a la situación política de Palestina, el poder romano, el tema del impuesto, etc.)
– ¿Quiénes eran los fariseos? ¿Por qué se acercan a conversar con Jesús? ¿Qué intenciones tenían?
– ¿Quiénes gobernaban la tierra de Jesús en aquel tiempo?
– ¿Cuál es la pregunta que le hacen los fariseos a Jesús?
– ¿Qué responde Jesús?
El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando para que hablen en voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va orientando para compartir la importancia de tener a Dios por encima de todas las cosas. Intentar orientar hacia propuestas concretas.
4) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– Dios es lo más importante en la vida.
Dios Bueno
queremos aprender a servirte con alegría.
Tu eres lo más importante.
Tu nos amas y buscas lo mejor para nosotros.
Ayúdanos a vivir
como nos enseña tu hijo Jesús.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
1) Realizar la dramatización.
2) Reconstruir el relato, con los niños, a partir de las preguntas:
– ¿Qué acabamos de escuchar? ¿De qué habla Jesús? ¿Cómo es la situación que se relata?
3) Centrar la reflexión en descubrir que Dios es lo más importante. (Atención: este texto implica algunas explicaciones del catequista o animador que esté trabajando con los niños, en torno a la situación política de Palestina, el poder romano, el tema del impuesto, etc.)
– ¿Quiénes eran los fariseos? ¿Por qué se acercan a conversar con Jesús? ¿Qué intenciones tenían?
– ¿Quiénes gobernaban la tierra de Jesús en aquel tiempo?
– ¿Cuál es la pregunta que le hacen los fariseos a Jesús?
– ¿Qué responde Jesús?
El animador invita a poner en común la reflexión de cada uno de los niños. Va animando para que hablen en voz alta, a medida que los niños comparten sus respuestas los va orientando para compartir la importancia de tener a Dios por encima de todas las cosas. Intentar orientar hacia propuestas concretas.
4) El animador propone un momento de oración compartida para terminar el trabajo.
– Dios es lo más importante en la vida.
Dios Bueno
queremos aprender a servirte con alegría.
Tu eres lo más importante.
Tu nos amas y buscas lo mejor para nosotros.
Ayúdanos a vivir
como nos enseña tu hijo Jesús.
– Que así sea –
Marcelo A. Murúa
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