Romanos 12, 12
Tengan esperanza y sean alegres.
En nuestro corazón de catequista, Señor,
has revelado tu Presencia,
y nos abrazas por completo,
desde nuestro propio interior.
Queremos comunicar la alegría
profunda, contagiosa, rebosante,
que da a la existencia
descubrirte a diario al lado nuestro.
Ayúdanos a transmitir
en nuestros encuentros de catequesis
esta esperanza que da sentido a la vida,
haber sentido en nosotros mismos
la experiencia de tu consuelo,
de tu perdón, de tu amor liberador.
Esta es nuestra esperanza, Cristo Vive,
camina con nosotros
y nos ayuda a transitar la vida
con fuerzas renovadas,
en la luz y en las sombras, El está,
sosteniendonos para seguir adelante.
Nos llamas a vivir alegres en la esperanza,
catequistas de la sonrisa y la cercanía.
Eres Tú, nuestra alegría y esperanza, Jesús
– Marcelo A. Murúa