Prov 20, 27
El espíritu en nosotros es la lámpara de Yavé:
escudriña los rincones de nuestro interior.
Cada noche Señor
al hacer el balance del día,
enciendo la luz de tu Espíritu
para que ilumine mi vida
y me enseñe a discernir.
Así puedo revisar,
con la ayuda de tu luz,
cada rincón de mi persona,
y descubrir lo que es bueno
y lo que no me ayuda a crecer.
Mantén Señor siempre encendida
la lámpara de tu Espíritu.
Gracias por la jornada, Señor,
renueva mis fuerzas,
mi esperanza, mi corazón.
– Marcelo A. Murúa