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La Fe

por Ricardo Stirparo y Horacio Prado

 

"Jesús les dijo: Tengan fe en Dios. Porque yo les aseguro que si alguien dice a esta montaña: 'Retírate de ahí y arrójate al mar', sin vacilar en su interior, sino creyendo que se cumplirá lo que dice, lo conseguirá."
Mc. 11, 22 - 23

 

Jesús en su vida y en su Palabra, nos presenta la fe como una realidad profundamente vital, dinámica, capaz de modificar cualquier circunstancia.

No es una fe para acumular conocimientos religiosos, sino para modificar y realizar la propia vida.

En este sentido, la fe la descubrimos como un regalo, un don que el Señor generosamente nos da, pero también como una opción personal, libre, comprometida, alimentada y celebrada en una comunidad, y desde ella, testimoniada ante el mundo.

En un contexto social tan secularizado, necesitamos más que nunca, superar nuestra timidez y con decisión ser testigos de una fe en Jesús capaz de mover las montañas del egoísmo, la indiferencia y la mediocridad.

 

Primer momento:
Presentamos el tema con un testimonio del padre Francisco Jálics, que se encuentra en su libro "Cambios en la fe" de Ediciones Paulinas:

"Durante la Segunda Guerra Mundial, como cadete de un colegio militar húngaro, fui enviado a Alemania. El pequeño grupo húngaro, siguió con la costumbre nacional de ir, en formación, todos los domingos a Misa. Nos sentábamos en los bancos. Por supuesto, nadie iba a comulgar. Con todo, yo antes solía comulgar, pero era muy comprometedor salir con las botas ruidosas y delante de los compañeros que hubieran podido burlarse de uno. Para comulgar, primero había que ir a confesarse, volver al banco y luego salir otra vez para comulgar. Pasaron varias semanas sin que yo comulgara. Un día me pregunté por qué no lo hacía. Me di cuenta, en seguida, de que la comunión dependía de mi fe en Jesucristo. Me pregunté si creía en él y tomé conciencia de que hasta entonces había creído, pero lo hacía porque mis padres me habían enseñado a creer y, por consiguiente, a comulgar. Tenía dieciocho años cumplidos y no sabía si mis padres vivían o si los iba a encontrar algún día de nuevo. Su influjo sobre mi, su alabanza o reprobación, había desaparecido porque ni sabía si estaban con vida. Entonces me pregunté si yo por mi cuenta quería creer en Jesucristo o no. Pasaron varias semanas y yo trataba de sentir si Jesucristo era un cuento o una realidad. Mi elaboración se acentuaba durante estas Misas obligadas, con compañeros buenos a mi lado, pero ellos mismos tenían una fe muy relativa. Al cabo de tres o cuatro semanas tomé la decisión de creer en Jesucristo.

Era una opción existencial. La razón era porque me parecía que valía la pena creer en él y lo que yo había aprendido de la vida de Jesús y lo que yo sentía de la vida misma me daban bastante fundamento para tomar esta elección. Tomé la decisión y desde entonces me levantaba en la Misa, iba a confesarme, volvía al banco, y de nuevo me levantaba para ir a comulgar. No me importaba si algún compañero me fuera a hacer una observación. Me hubiera dolido pero no iba a cambiar mi comportamiento, porque me sentía seguro en mi decisión. La fe era mía. Este acontecimiento lo evoco como el comienzo de mi fe responsable y autónoma en Jesucristo."

 

En grupos de seis personas y en un tiempo de 20 minutos, se analiza el testimonio con la siguiente guía de preguntas:

1. ¿Cómo era su fe antes y cómo fue después?
2. ¿Qué le implicó a Francisco tomar la decisión de creer en Cristo?
3. ¿Es posible una fe sin opción? ¿Por qué?
4. ¿Pasaron ustedes por situaciones similares? ¿Qué respuestas pudieron dar?

Luego haremos una puesta en común de lo comentado en cada grupo.

 

Segundo momento:
A continuación presentamos a cada grupo una afirmación sobre la fe, seguida de una cita de la Biblia. Tendrán que leer la cita, relacionarla con la frase y pensar un hecho tomado de sus vidas que ejemplifique tal afirmación. Para este momento tendrán 20 minutos.

Frases
Citas bíblicas
Una fe sin obras es una fe estéril
Stgo. 2, 14 - 26
La fe y las obras
La fe en Jesús, no pone límites ni reservas
Mt. 19, 16 - 22
El joven rico
La fe mueve decisiones, no palabras vacías
Mt. 21, 28 - 32
La parábola de los dos hijos
Como la vida, la fe es búsqueda y lucha
Flp. 1, 27 - 30
Exhortación a luchar por la fe
La fe consiste en poner la mirada en Jesús, aun en medio de la adversidad
Mt. 14, 22 - 33
Jesús camina sobre el agua
Por la fe, creemos que es posible lo imposible
Lc. 7, 1 - 10
Curación del sirviente del centurión

 

A modo de ejemplo, a cada grupo se le podría entregar una ficha de 30 por 20 cm. como la que mostramos aquí:

Una fe sin obras es una fe estéril
Stgo. 2, 14 - 26
Relacionar la frase con la cita  
Ejemplificar con un hecho de nuestra vida  

 

Finalmente cada grupo compartirá lo que han podido profundizar de la Palabra de Dios.

 

Tercer momento:
Proponemos realizar en pequeños grupos (de 2 o 3) una encuesta durante la semana, intentando descubrir algunas motivaciones y contenidos que en nuestra sociedad se dan en la experiencia de fe. Podrá estar dirigida a personas de distintas edades y de distinta ocupación (un niño, un adolescente, un joven universitario, un adulto, un anciano, un comerciante, un profesional, un sacerdote...) Las preguntas podrían ser las siguientes:

  • ¿Usted cree en Dios? ¿Por qué?
  • ¿Qué dificultades encuentra para ser creyente?
  • ¿Qué cosas le ayudan a tener fe?
  • ¿Qué cree que aporta un creyente a la sociedad?

Cuando se esté en condiciones de compartir las encuestas, se pondrán en común.

 

Cuarto momento:
Se dialogará sobre las conclusiones de las encuestas y se propondrá hacer una síntesis entre estas y las citas bíblicas analizadas. Para esto los grupos armarán un afiche "publicitario" donde anunciarán el valor de la fe para el hombre de hoy. Tendrán dos opciones:

  • hacia adentro: dirigido a la gente de la parroquia, colegio, movimiento o institución donde se encuentre el grupo.
  • hacia afuera: dirigido al barrio, clubes, colegios no confesionales, etc.

Antes de pegar las carteleras se hará una puesta en común donde cada grupo fundamentará su trabajo.

 

Quinto momento:
Para finalizar realizaremos una oración espontánea pidiéndole al Señor que aumente nuestra fe para poder realizar en ella toda nuestra vida.

También se podría trabajar el Credo, donde están resumidas las verdades de nuestra fe. Partiendo de esta oración cada joven podría expresar cuál es el aspecto de la fe que más necesita reforzar en esta etapa de su vida.

 

"...porque el que ha nacido de Dios, vence al mundo. Y la victoria que triunfa sobre el mundo es nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?"
1 Jn. 5, 4 - 5

 

 

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